Economía y Finanzas

Puliendo la primera inversión en criptomonedas

Representación de BTC, ETH y XRP. Alegoría para ir Puliendo la primera inversión en criptomonedas



En una entrada anterior se habló sobre algunos pasos básicos para comenzar a invertir en criptomonedas y diversos términos a considerar, pero el mundo de las inversiones y de las criptomonedas es demasiado extenso como para dejarlo todo en una sola publicación, así que ahora te traemos unos conceptos más técnicos para ir puliendo tu primera inversión en criptomonedas.

En caso de que no hayas leído la primera publicación, te recomiendo leer «Como empezar a invertir en criptomonedas» antes de seguir con esta entrada.

Ahora, continuemos:

1.- Compatibilidad de las redes

 

En el artículo anterior se hizo mención de las redes en las criptomonedas, pero es necesario hacer énfasis de su increíble importancia. Las redes Blockchain son el sistema en donde se desarrollan los Smart Contracts, que son la programación de las criptomonedas, y dentro de las mismas redes también se ejecutan y registran todas las transacciones y movimientos de cada una.

Hasta el momento, nada que no se hubiera mencionado antes, lo realmente importante es saber que no todas las criptomonedas son compatibles con todas las redes. Esto ocurre desde su programación y lenguaje, lo cual no es exclusivo de las criptomonedas, si no de casi cualquier sistema de programación, ya que no todos son 100% compatibles entre sí. En el caso de las criptomonedas es muy importante considerar la red en la que está desarrollada para evitar tener problemas en las compras, los envíos y las transacciones en general.

También es necesario verificar si la wallet emisora es compatible con la red de envío, al igual que la wallet receptora, puesto que el riesgo de hacer un envío o una transacción de criptomonedas puede culminar en la pérdida permanente e irrecuperable de tus activos digitales.

Por poner un ejemplo, si tú quieres enviar Ethereum de un Exchange a una wallet o de Exchange a Exchange, lo recomendable (Y más viable) sería el uso de la red ETH – 20, que es la nativa de Ethereum. Utilizar la red de Polygon (MATIC) por el contrario, puede culminar en la pérdida total de tus activos.

Cabe mencionar que hay más posibilidades de que pierdas los activos por utilizar una red incompatible cuando haces transferencias de un Exchange a otro, pues en el caso de las wallet como MetaMask o SafePal, estas cuentan con la configuración y habilidad de agregar redes a tu sistema, ya que las claves de acceso públicas y privadas son completamente personales. Sin embargo, esto no garantiza por completo que puedas recuperarlas en caso de un error, solo lo hace más probable, así que de preferencia asegúrate de usar la red apropiada para cada transacción.

Si quieres garantizar que la red que estás utilizando es la correcta, puedes hacer el envío del mínimo aceptado antes de hacer la transacción oficial. De esta forma, si la primera orden fue correcta, solo tienes que repetir los mismos pasos con una cantidad mayor. (Solo considera que eso significa que te van a cobrar comisión dos veces)

Algunos Exchange ya están empezando a configurar sus opciones de transacciones y envíos para que automáticamente te muestre solo las redes compatibles con la criptomoneda que quieres enviar, pero esto no es general en todos los Exchange, así que trata de no confiarte y siempre revisar dos o tres veces



 

2.- Dirección de envío y etiqueta de destino

 

Ahora que tienes un conocimiento más amplio de las redes, es importante hablar también de las direcciones de envío y etiquetas de destino.

La dirección de envío, o también llamada dirección de la wallet, es un cifrado de 34 caracteres mezclados entre números y letras mayúsculas y minúsculas,  completamente único y personal, y su uso e importancia son bastante evidentes: Es la dirección a la cual se enviarán las criptomonedas que mandes.

La dirección de tu wallet es información prácticamente pública, puesto que en las páginas de escaneo de redes, como BSCScan o EtherScan, se puede saber cuáles, y cuantas criptomonedas tiene cada wallet, pero acceder a esta para realizar transacciones de cualquier tipo es un asunto mucho más complejo, dependiendo de la cantidad de candados que hayas puesto (Te recomiendo siempre activar la verificación en 2 pasos).

Algo muy importante a mencionar es que la dirección de tu wallet va a variar entre redes: esto significa que siempre tendrás los mismos 34 caracteres para la red de XRP, pero serán diferentes para la red BSC. Por ello lo recomendable será copiar y pegar la dirección de envío en cada transacción, sin importar cuantas veces lo hayas hecho antes en la misma red, siempre verifica como si fuera la primera que envías.

Hay algunas redes, como la red de XRP, que además de solicitar la dirección de envío, también van a solicitar una etiqueta de destino (Destination Tag en inglés), también conocida como MEMO. Esta es un número de 9 dígitos, y se considera una validación secundaria a la dirección de envío. Por describirlo en palabras burdas, la dirección de envío es el equivalente a la calle de un domicilio y la etiqueta de envío es igual al número de casa, lo que significa que es igual de importante que la dirección de envío, ya que un error en la etiqueta de destino puede provocar la pérdida irrecuperable de los fondos al haberla enviado a una wallet inexistente o de alguien más.

Así como la dirección de envío, la etiqueta de destino varía en función a la red que estés utilizando, siempre serán los mismos 9 dígitos para la red BEP-20, pero serán 9 dígitos diferentes para la red XRP, o podrías no necesitarla, como con la red BSC.

Es muy probable que la dirección de envío y la etiqueta de destino no sean inmediatamente visibles en las wallet. En el caso de los Exchanges siempre puedes presionar la opción “Depositar” desde tu wallet para verificar la dirección de envío y la etiqueta de destino que tienes asignadas antes de hacer una operación. En el caso de las wallet personales (también conocidas como “no custodias”) como lo es MetaMask o SafePal, suelen aparecer en la parte superior de la ventana de tu wallet en el navegador. Las opciones pueden variar respecto a esta ambigua descripción, pero encontrar la dirección de envío y la etiqueta de destino te será muy sencillo, en cualquier actualización o wallet que manejes.



 

3.- Comisiones

 

Si bien el hecho de tener un registro constante y permanente de todos los movimientos que ocurren en la red suena como algo increíble y muy útil, las criptomonedas y su uso siguen siendo un negocio, y por lo mismo tienen diferentes métodos de monetización y facturación. Debido a ello las redes Blockchain cobran una comisión por transacción, por el uso de esta misma para operar.

Dependiendo de las necesidades, complejidad, uso compartido, carga energética y otros factores de la red, la comisión puede ser más alta o baja, inclusive podría llegar a no haber comisión por el envío o la compra, lo cual suele ocurrir en montos pequeños.

Es muy importante verificar constantemente el porcentaje de comisión que se cobrará por la transacción antes de realizarla, pues de esto depende muchísimo el capital sobrante con el que vamos a operar, una red muy cara puede significar una transacción más segura y estable, pero un sobrante mermado, y así un plan de inversión con ciertos obstáculos.

La red más cara hasta el momento es la red de ETH, famosa por tener comisiones mucho más elevadas que el monto de transacción en más de una ocasión (Al menos hasta la implementación de su actualización ETH 2.0), es por eso que mucha gente está optando por redes más baratas pero seguras, como las redes de Binance o la de Solana, que recientemente ganó popularidad.

 

 

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Economista e inversionista. Lleno de sarcasmo, humor negro y una gran capacidad para exprimir potencial de las piedras.

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