Economía y Finanzas

El flujo de caja y porqué te importa

Representación de una tendencia alcista, decorativo para representar el flujo de caja



Cada año se ven abrir y cerrar pequeñas y medianas empresas, e incluso con la pandemia, que benefició enormemente a los negocios de comida para llevar y los servicios de entrega, muchas de estas terminaron quebrando por múltiples factores. Pero uno de los más comunes es el descuidado monitoreo del flujo de caja, o el absoluto desconocimiento de su importancia.

Podrá parecer a primera vista un término financiero complejo, pero en realidad es de los más simples y necesarios de una empresa.

Hay varios tipos de flujo de caja que determinan las entradas y salidas de dinero de factores específicos, pero para evitar especiar demasiado la sopa, vamos a utilizar como referencia el más común, siendo este el Flujo de Caja Neto.

De acuerdo con un artículo de la Economipedia, «El flujo de caja neto hace referencia a las salidas y entradas netas de dinero que tiene una empresa o proyecto en un período determinado.»

En palabras un poco más digeribles, es el análisis entre el dinero que entra a la empresa, debido a las ventas, pagos de servicios o productos que ofrece, en comparación con el que se gasta debido a pagar facturas, salarios, impuestos, etc. Todo esto durante cierto intervalo de tiempo.

Dicho esto, la razón por la cual es importante mantenerlo monitoreado es casi evidente: Si tus gastos son mayores a los ingresos, significa que estás en números rojos, y si es una constante, en problemas financieros próximos a la quiebra.

Un flujo de caja neto positivo implica que las ganancias de la empresa superan los gastos corrientes, lo que significa que esta tiene la posibilidad de pagar capital de riesgo, deuda, inversiones de crecimiento más arriesgadas, o atraer inversionistas externos dispuestos a comprar acciones o participaciones de tu empresa a cambio de capital.

Esto también puede ayudar a anticipar las ventas y/o ingresos de la empresa en próximos periodos, para tomar decisiones financieras más acertadas (Como evitar costes de producción innecesarios o una oferta que no pueda suplir la demanda), así como estar preparado para posibles problemas financieros, ocasionados por cuestiones ajenas o parte de la empresa.



 

Es muy importante no confundir este término con otros similares, como el margen neto, que hace referencia al porcentaje de ganancia total después del pago de insumos, salarios, costos operativos y otros varios, o los ingresos netos, que es el dinero que entra al patrimonio de la empresa después de descontar algunas variables como impuestos, intereses, entre otros. El flujo de caja neto hace referencia a los pagos y cobros ya recibidos y hechos, y analiza la capacidad de la empresa para generar dinero, en pocas palabras.

 

¿Cómo mantener el flujo de caja en números positivos? La gestión correcta de tu capital es la clave. Entre las mejores recomendaciones que se te pueden hacer para esto, la más adecuada será contratar un experto en la rama, pero el factor determinante siempre será el mismo: Gasta menos de lo que ganas.

Esto no significa que hagas recortes de personal abruptos o que presiones para incrementar la producción sin que te importe la seguridad o la estabilidad de los empleados, sino más bien hacer algunos recortes en gastos operativos, innovar en tus productos y mantener campañas de venta constantes, además de evitar las compras desmedidas, los intereses por falta de pago, las deudas impagables o los sueldos exagerados (Que usualmente ocurren cuando eres el dueño, te asignas un sueldo muy elevado o ni siquiera te asignas uno, dejando a la empresa sin ingresos como tal).

 

¿Qué otro término te gustaría entender para tu empresa? Déjanos en los comentarios tus opiniones.



Economista e inversionista. Lleno de sarcasmo, humor negro y una gran capacidad para exprimir potencial de las piedras.

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