Meritocracia (1)

Por Zermeño
DEFINICIONES
La meritocracia contradice el principio de igualdad, el de una democracia igualitaria, no menos que cualquier otra oligarquía.
Hannah Arendt  en La crisis en la educación
El mérito es igual a la inteligencia más el esfuerzo, sus propietarios se identifican a una temprana edad y son seleccionados para una apropiada educación intensiva, y hay una obsesión con la cuantificación, la realización de tests y las notas.
Michael Young en “The Rise of the Meritocracy”
La meritocracia establece una modalidad de gobierno o de control de la vida pública e institucional por parte de individuos o grupos sociales, cuya posición dominante se basa en el mérito. Es decir, es una modalidad de gobierno en la que sus representantes están ahí por sus méritos.
Definición técnica en Economipedia
Con fines de este artículo definiremos la meritocracia como un criterio justo de obtención de recompensas y posiciones en el ámbito social (aplica para cualquier ámbito) con base al esfuerzo. Se diría que es la mejor manera de vivir en sociedad y alcanzar el éxito, pero siguiendo la máxima de Arendt y siendo un poco observadores nos damos cuenta que es algo distópico, pues no todos empezamos la carrera al éxito desde la misma posición. Incluso en la descripción que realiza Young se habla solo de aquellos que “despiertan” su inteligencia a edad temprana (de hecho, en el libro el término no se utiliza de manera positiva). Finalmente, el significado encontrado en Economipedia habla de sistemas de gobernanza / control con base al mérito, pero a veces nos encontramos con personas en puestos de poder sin mayor mérito que la popularidad o el nepotismo.
En 2016, el Instituto Peterson publicó un informe en el que se puede ver el origen de la riqueza de los millonarios, destacando las conexiones políticas y las herencias, aún en países como Alemania, Estados Unidos y Rusia. Nuestro México Mágico se encuentra dentro de la misma dinámica con un 37% de ricos por herencia, un 25% por conexiones políticas y solo un 12.5% por emprendimiento propio.
Gráficas - Peterson Institute for International Economics

Fuente: Peterson Institute for International Economics

Solo por mencionar algunos ejemplos del origen de los hombres más ricos de nuestro México Mágico, podemos nombrar a Salinas Pliego; que heredó Elektra por parte de su padre, Carlos Slim y Roberto González Barrera; con grandes conexiones dentro de la política nacional, aunque también tenemos a Germán Larrea; heredero de una de las productoras de cobre mas prolíficas del mundo, Alberto Baillères González; hijo del fundador de la ITAM y de Grupo Peñoles, y Juan Francisco Beckmann Vidal; quien empezó en los negocios a la edad de 30 años cuando su padre se retiró.

“DESDE ABAJO”

No solo México tiene estos casos, pues vivimos en un mundo lleno de historias de éxito de personas que “nacieron en la pobreza y su propio esfuerzo los volvió millonarios”. Bill Gates, Mark Zuckerberg, Jeff Bezos, George Soros, Elon Musk… Desafortunadamente, dichas historias están llenas de imprecisiones; por no llamarlas mentiras, que romantizan la meritocracia y generan falsas esperanzas al emprendedor.

En esta primera parte hablaremos de los personajes mencionados en el párrafo anterior, el camino que han seguido para obtener sus fortunas y buscaremos desmitificar versiones alrededor de ellos. También usaremos 2 ejemplos más de empresas que han ido creciendo al pasar del tiempo y de los descendientes de sus fundadores.  

Bill Gates - Éxito

Bill Gates; uno de los hombres más ricos. del mundo, fundó Microsoft junto a Paul Allen en una cochera. Bill es hijo de William Gates y Mary Ann Maxwell, quien consiguió que IBM firmara un contrato con Microsoft. Mary Ann asistió a su hijo en su vida personal, al tiempo que fungía como una especie de secretaria y hasta publirrelacionista, ayudándole no solo ha conseguir el contrato con IBM, sino también haciéndole conocer a Warren Buffett. Si bien es cierto que Microsoft arrancó en la cochera de Gates y sin menospreciar el talento que tiene, no sabemos sí habría alcanzado el mismo éxito sin el protagonismo y los contactos de su madre.
Antes de pasar a nuestro siguiente personaje, no sobra decir que en 2007, Microsoft pagó 240MDD por una participación del 1,6% del capital accionario de Facebook, a cambio de ampliar la venta de publicidad de internet para Facebook fuera de Estados Unidos, algo que ya habían empezado un año antes.

“¿Sabias qué Mark Zuckerberg, CEO de Facebook, invitó hace diez años aMark Zucerberg - Éxito cinco personas a su habitación de Harvard? ¿Motivo? Hablarles de una oportunidad de negocio. Solamente dos llegaron a la cita, escucharon y lo acompañaron en su proyecto. Hoy ambos son billonarios: Dustin Moskovitz con mas de 6.7 billones y Eduardo Saverin con más de 3.5 billones de dólares.”

Lo anterior es un bulo que se ha propagado en el imaginario colectivo y que incluso nos podemos encontrar en la misma red social que ha llegado a censurar la palabra “Tortillera” o “HP negra”, plataforma que ha manipulado elecciones y movimientos sociales en todo el mundo, pero que ha bloqueado a usuarios negacionistas del COVID19; aunque mantiene grupos de terraplanistas, manejando un doble estándar. En un orden similar de ideas, en ocasiones podemos ver contenido marcado como “sensible” sin razón aparente o por “error delFacebook - Censura algoritmo”, como en el caso de Disney y su publicidad del Live Action La Dama y el Vagabundo. También llegó a marcar como contenido sensible memes acerca de las Torres Gemelas, pero lo mostraba con solo oprimir “ver vídeo” o “mostrar foto”; según fuese el caso, pero extrañamente no lo hacia en todos los casos, aun cuando fuese la misma publicación, pero realizada por otro usuario. Estos ejemplos son muestra de que en cualquier ámbito el terreno no es el mismo para todos. Para profundizar en el tema, invito al lector a ver el documental de Netflix: El dilema de las redes sociales, donde incluso se habla de la manipulación de Facebook en manifestaciones sociales y procesos político-electorales alrededor del mundo.

Regresando a lo que nos compete, Zuckerberg no ofreció una idea millonaria ni inició desde abajo su camino al éxito (no cualquiera tiene la oportunidad de estudiar en Harvard), de hecho Mark siempre ha comprado o plagiado a su competencia.

Como estudiante universitario creó Facemash, una plataforma diseñada para poder rankear el atractivo de otros estudiantes, pero fue cerrado casi de inmediato por violar la política de privacidad de la escuela (manía que nunca se le quitó). Después del éxito no obtenido, diseñó The Facebook junto a Dustin Moskovitz, Eduardo Saverin y Chris Hughes, plataforma en la que solo se podían registrar usuarios con correo de Harvard, aunque poco tiempo después ya existían usuarios de otros centros educativos.

Al tiempo que trabaja en The Facebook, tiene contacto con los gemelos Winklevoss; también estudiantes de Harvard, quienes planeaban crear un directorio en línea, pues la información personal y fotografías de alumnos de distintas fraternidades estaban dispersos en anuarios impresos. Los hermanos se dan cuenta que el proyecto de Mark guarda el mismo esquema que la propuesta que ellos le habían dado y al no recibir créditos, inician un litigio que duró cerca de 12 años, pero que finalmente les dejó 65 millones en dólares en acciones de Facebook y una parte en efectivo.
Tiempo después alquila una casa en Palo Alto, California, y se asocia con Sean Parker; fundador de Napster y responsable tanto del éxito de Facebook fuera de Estados Unidos como del nombre actual de la red social. Además consigue una inversión por parte de Peter Thiel; cofundador de Paypal, quién también fue socio de nuestro siguiente personaje.

Elon Musk - Éxito

El portal periodístico Deutsche Welle pregunta en uno de sus artículos “¿Cómo se convirtió un niño “nerd” de Sudáfrica en un empresario de fama mundial?” refiriéndose a Elon Musk; fundador y CEO de Tesla. Esta pregunta es algo tendenciosa pues uno empieza a imaginar los grandes desafíos que tuvo que pasar un niño criado en Sudáfrica, sin embargo, más adelante podemos leer que a los 24 años se mudó a Silicon Valley; algo contrastante con la imagen que se genera al leer la pregunta inicial. La nota hacer ver a Musk como alguien que se abrió paso hacia el éxito por sí mismo y omite que ya era potencialmente alguien adinerado, pues su padre era un empresario de la construcción y dueño de una mina de esmeraldas.
Además de no provenir de un extracto social bajo, Musk ha sido un empresario que de manera constante está en el ojo del huracán por diversas razones, entre las que podemos destacar la manipulación del mercado de criptomonedas y el maltrato ejercido sobre sus empleados; así como el asunto de su filantropía. Mientras Bill Gates, Ann French, Zuckerberg y Priscila Chan encabezaron la lista de mayores filántropos durante 2017; los primeros 2 buscando erradicar la pobreza y los otros en salud y ciencia, Musk ha realizado escasas donaciones en comparación a su fortuna. Forbes, hace referencia al canal de noticias CNBC para matizar que Gates y Buffett estarían más cerca de Musk en cuanto a riqueza si no fuera por sus donaciones filantrópicas.
Afortunadamente, todas las monedas tienen 2 caras y mostraré 2 casos que nos enseñan que las riquezas y el éxito no se generan por sí mismos, sino con trabajo en conjunto, paciencia, resiliencia, seguimiento, adaptabilidad al cambio y muchas cosas más.
KEEP WALKING
John Walker era un granjero que quedó huérfano en su adolescencia y sus opciones no eran muchas. En ese entonces los jóvenes solían trabajar en los campos, fábricas o minas, pero John había heredado una granja, misma que vendió para poner su propia tienda. Vendía malta, como tantas otras tiendas de le época, pero Johnnie; como lo conocemos actualmente, comenzó a realizar sus propias mezclas para ofrecer algo diferente a sus clientes. Sin experiencia previa en el mundo de los negocios, pero con una gran visión encontró el modo de diferenciar su producto del de la competencia.
Johnnie emprendió un largo camino, al que más tarde se unieron sus hijos Robert y Alexander, empezando una dinastía económica nacida en Escocia, pero llevando el apellido Walker alrededor del mundo. Compraron una destilería, convencieron a los capitanes de barcos para que fueran sus distribuidores y comenzaron a exportar su whisky.
No sólo ofrecían un producto distinto a la competencia, también innovaron en el envase, el cual es cuadrado (lo que disminuye su riesgo de romperse y hace que un contenedor pueda llevar más unidades) y en la etiqueta, con una inclinación de 24º (pudiendo hacer más grandes y por ende llamativas las letras). Johnnie Walker dejó de ser solo una marca local, también sentó bases para mejorar la distribución, evitar mermas y hasta mejorar el etiquetado.
George y Alexander II (4ª generación de esta historia) se unen al imperio y crean 2 versiones del famoso whisky, pero su aporte a la empresa que arrancó su abuelo no paró ahí, persuadieron a Tom Browne; un caricaturista joven, quien dibujara en una servilleta al icónico caminante que hoy conocemos (Tom trabajó un par de años con la marca en la parte creativa).
Han pasado más de 2 siglos desde que aquel joven empezó en el mundo de los negocios y, actualmente la bebida cuenta con más 10 versiones, es la mayor marca de Whisky en el mundo, se vende en más de 120 naciones, su frase icónica (que le da nombre a esta publicación) se ha usado en favor de la democracia y la superación personal, llevando a la marca a ser parte del progreso. No podemos dejar atrás que uno de los motivos de su permanencia en el mercado es su publicidad; que reconocemos por el dandi de su logotipo, pero que también ha evocado a la tecnología conjugado con lo emocional, la música y otros recursos que generan sentido de identificación con sus valores.
Muy probablemente no conocías la historia de esta emblemática bebida, puede que no te guste la categoría, incluso puedes ser abstemio, pero difícilmente no reconocerías la marca si te encuentras con su imagen en el súper o en alguna reunión de cualquier índole. John Walker falleció, pero quedó inmortalizado como Johnnie Walker, una marca que sigue caminando alrededor del orbe y que; sin querer, nos enseña la importancia del trabajo en equipo para alcanzar el éxito. 
Faber-Castell

Caster Fabell

En 1761, Kaspar Faber y su esposa María Hopf; hija de un maestro artesano dedicado a la fabricación de lápices, fundaron la carpintería Faber, misma que tiempo después se convertiría en un taller de lápices. Posteriormente Anton Wilhelm, uno de sus hijos, compra una propiedad a las afueras de Stein y convierte el taller en una moderna fábrica (actualmente, la sede de la compañía sigue estando en el mismo lugar de esa fábrica). El 3o en la línea fue Georg Leonhard Faber quien dijo a sus hijos: “Aprendan todo cuanto puedan aprender, ninguna suma de dinero será demasiado alta para ello”.

Lothar von Faber fue el primer hijo de Georg, lo que lo llevó a hacerse cargo de la fábrica. Bajo su batuta, la marca alcanzó el prestigio internacional y la patente (el 30 de marzo de 1864) del primer lápiz con borrador. Gracias al éxito económico que alcanzó y sus contribuciones sociales, Lothar se une a la nobleza en 1862. En el caso de Johann Faber; el segundo de los hermanos trabajó junto a Lothar hasta 1879, año en que crea su propia empresa de fabricación de lápices en Núremberg; sin embargo, la original terminó absorbiéndola. Por su parte, Eberhard Faber; el hermano menor, dirigió la sucursal que la empresa Faber abrió en Nueva York, él también se independizó con su propia empresa, aunque su marca sigue vigente.

Lothar se casó con Ottilie Richter, quienes fueron impulsores de escuelas, incluyendo los jardines de niños alemanes. Se ocuparon de viviendas para sus empleados y construyeron una iglesia. Estas actividades en beneficio de la comunidad y el éxito económico les llevaron a obtener títulos nobiliarios. Solo tuvieron 1 hijo, Wilhelm von Faber. Antes de morir, Lothar decretó que el nombre “Faber” siempre debería conservarse.

Wilhem se casó con Bertha; hija de Eberhard Faber, y fue el último en la línea del legado masculino, sin dejar sucesores varones (tuvo 2 hijos que murieron en la niñez 3 hijas). Murió de manera repentina a los 42 años. A su muerte, Ottilie; su madre, se hace cargo de sus 3 hijas, quien confió el negocio a los empleados más antiguos hasta que la mayor de las nietas pudiera hacerse cargo.

La Baronesa Ottilie “Tilly” von Faber; la hija mayor de Eilhem, tenía casi 19 años a la muerte de su padre, pero no era mayor de edad para administrar la empresa. Tilly se casó con el conde Alexander zu Castell-Rüdenhausen en 1898. La abuela Ottilie, se asocia con Alexander, dejándole la gestión de la compañía. En 1903, “Tilly”, heredó la compañía a la muerte de su abuela, pero Alexander continuó ocupando el puesto de director. El matrimonio y sociedad entre “Tilly” von Faber y Alexander zu Castell dio origen al cambio de la marca como la conocemos actualmente: Faber-Castell. Hedwig von Faber; hermana menor de “Tilly”, se casó con el conde Wolfgang; hermano de Alexander.

Tras la muerte de Alexander, el conde Roland von Faber-Castell se hace cargo de Faber-Castell, dirigiéndola durante cincuenta años.
Su hijo, Anton-Wolfgang von Faber-Castell falleció en 2016, era la octava generación de la dinastía empresarial. En 1978 asume la dirección de la empresa y en el mismo año amplía la cartera de productos de la marca con la producción de lápices de madera para la cosmética decorativa. Anton creó sociedades y fábricas en el extranjero: Argentina 1988, Costa Rica 1996, Colombia 1998, Chile 2006 Malasia 1978, Hong Kong 1979, Indonesia 1990, India 1997, Singapur 2000 y China 2001.
Novena Generación Faber-Castell

De izquierda a derecha: Victoria; actualmente sin cargo en la empresa, Katharina; Directora del área de Desarrollo Corporativo, Charles; Director General de Premium, y Sarah; actualmente sin cargo en la compañía, Faber-Castell representan la 9a generación de la dinastía.

Desde 2017 la gerencia de la empresa corre a cargo de una junta directiva, junta formada por el presidente Stefan Leitz y los miembros Constantin Neubeck (Finanzas) y Simon Hauser (Tecnología).

Meritocracia
El lector podría considerar que la historia del joven John es similar a la de los 3 primeros, pues tampoco nació en pobreza y fue justo eso lo que le ayudó a sobresalir a pesar de haber quedado huérfano, sin embargo, hay una diferencia entre las historias. La historia del Whisky Johnnie Walker habla del camino generacional que se requirió para llevar a la empresa al éxito, en cambio los otros 3 personajes han construido (o permitido construir) un mito alrededor de ellos, mitos que han permeado en el imaginario colectivo y romantizado la meritocracia.
Respecto a la historia de la compañía Faber-Castell, también hay un recorrido de más de 250 años y 9 generaciones para convertirse en lo que conocemos actualmente. En los 3 primeros, ya vimos que no son primera generación alcanzando el éxito financiero, sino herederos que acrecentaron fortunas.
Claro que existen historias de éxito como de personajes que vienen de extractos socio-económicos bajos, como el caso de Eminem, pero no son la regla. Además, comparando; solo por poner un ejemplo, Estados Unidos contra Rusia, la primera nación tiene entre su listado de los más ricos a 1 de cada 3 como fundadores de compañías; casi a la par de quienes heredaron sus fortunas, mientras que en Rusia, solo 1 de cada 10 ricos lo son por emprendimiento, mientras que 6 de cada 10 lo son por herencia. En el caso mexicano sólo 4% de quienes nacieron pobres llega a la cima económica, pero esa es otra historia.
Retomando los conceptos que vimos al inicio, la meritocracia requiere de que todos iniciemos con las mismas oportunidades a la hora de competir, pero esto no es algo que ocurra en cada región del país, incluso en países como Estados Unidos, hay estados como California que suma; junto a Nueva Jersey, el mayor número de ciudades con condiciones de pobreza, pero al mismo tiempo tiene el PIB anual más alto de aquel país, seguido por Texas, que tiene la ciudad más rica de dicha nación, Southlake.

El sistema meritócrata es posible, pero requiere que todos los actores pongan de su parte, que los empresarios paguen sueldos justos y paguen sus impuestos, a la vez que los gobiernos distribuyan de mejor manera los recursos que obtienen. Se requiere un mejor sistema educativo, uno que no genere mano de obra, sino una cultura de mejoramiento. Pero también se requiere que ningún país explote los recursos del otro o le ponga barreras que le impidan crecer.

¿Qué más falta para poder tener un verdadero sistema meritocrático?

Enlaces externos:
Documental: El dilema de las redes sociales
El origen de los súper ricos
Elon Musk gana lo mismo que Gates y Buffett juntos
La Historia de Johnnie Walker 
Faber-Castell: una familia de Condes
Las trampas de la meritocracia
La venganza de los gemelos Winklevoss
Quién es Elon Musk y cómo logró su éxito

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